El verdugo y la casa del verdugo de Barcelona

El verdugo y la casa del verdugo de Barcelona

Hoy hablaremos sobre una de las personas mas temidas de la ciudad durante la Edad Media. El funcionario más aterrador con uno de los trabajos mas siniestros que ha habido y que habrá en toda la historia de la ciudad de Barcelona, el funcionario de la muerte, el verdugo.

El Botxí o Verdugo

La persona para la que no existían los derechos humanos, mas conocido el verdugo o como también es conocido por todos los catalanes el “botxí”. Que proviene de botchi o valona de boucher una variante francesa cuyo significado es carnicero.

Hay que destacar que esté trabajo, no tenía muchos candidatos. Durante un tiempo, antes de qué existiera la profesión era común, dejar un saquito con dinero, un pasamontañas (para permanecer en el anonimato), junto a las herramientas pertinentes para que efectuará la ejecución y el que quisiera sacarse un dinerillo extra !Pudiera hacer horas extras¡ (bromas aparte). Es más, antes de que existiera oficialmente esté puesto y viendo que muchas de estas ejecuciones no se podían realizar, por falta de voluntarios. Las autoridades decidieron nombre a carniceros o mataderos como verdugos debido a la gran habilidad que estos poseían con los cuchillos. Antiguamente cuando Barcelona era gobernada por el imperio romano y conocida por Barcino eran los soldados quien ejecutaban a los malhechores. Pero desde sus orígenes el verdugo se convirtió en una figura imprescindible eso sí, victima del rechazo absoluto por parte de población. Y una profesión que pasaba de padres a hijos.

El verdugo en Barcelona

Cuentan las historias que era tan temido por los barceloneses que se llegó hasta el punto, que nadie lo quería ni tener como vecino. Es mas, a tanto llegaba el miedo, que los sastres se negaban ni siquiera a tocarlo. Y debido a ello, era común ver al verdugo con una bolsa similara la de de guardar las patatas (saco) acompañado de un cinturón que perfectamente podría ser la cuerda de dicho saco.

La Casa del Verdugo

Tras meditar el Consell de Cent (el que pagaba al verdugo), y viendo el panorama, se decidió ubicar al verdugo en la Plaza del Rei. Dentro literalmente de la misma muralla, ni fuera de la ciudad, ni dentro de la ciudad. Y así, poder garantizar la seguridad del verdugo. El inmueble estaba situado entre la capilla de Santa Ágata y la casa Padellás (actualmente ambas forman parte del conocido museo de Historia de Barcelona). eso sí, era la casa más pequeña de toda la ciudad. Y justo en la misma plaça del Rei (nada más salir de la casa), era dónde el verdugo ejercía las torturas, castigos o penas de muerte.

Los beneficios de ser verdugo

No todo iban a ser desventajas ya que era una profesión que se pagaba muy bien, trabajo fijo (funcionario real), vivienda propia (exterior y con balcón) y que además, contaba con un sueño para muchos, tener el trabajo debajo de casa. Asimismo, siempre podría sacar un extra vendiendo los restos corporales (huesos, órganos…), haciendo pociones, ungüentos, amuletos… O incluso vendiendo sus pertenencias (zapatos, camisas…).

Como llegar a la Casa del verdugo Barcelona

Me gustaría ver la cara de más de uno al pasar por las inmediaciones de está casa ahora que ya conocéis la historia. 🙂

Para llegar os aconsejo bajaros en el metro de Jaume I L4 o bien Cataluña L1.

 

2 comentarios sobre “El verdugo y la casa del verdugo de Barcelona

  1. 170205-18:40->Encomiable el artículo aunque yo ya lo conocía. Dispongo de una foto de la Plaça del Rei de 1903-1917 más o menos obtenida a través del perfil de “Barcelona Abans” en la que creo que aparece precisamente, la casa del verdugo. El problema es que no sé como transferirles esta foto, que no es mía claro. En la foto, la casa Clariana Padellàs no existe, se ve la columna del templo romano que volvió a la calle Paradis y puede observarse la vivienda del verdugo adosada a una de las torres de la muralla. Actualmente, este pequeño tramo de muralla se puede ver a través de un cristal

    1. Ya me ha llegado vía Facebook igualmente aprovecho para agradecértelo de nuevo la añado a la publicación. Un saludo Francisco

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